Caminos bloqueados que descubren nuevos caminos

Un hecho inesperado nos impide seguir por el camino conocido, por el habitual. Quedarse mirando la imposibilidad de seguir es una opción. Pero otra es ver la posibilidad de encontrar otros caminos que están ahí, esperando ser descubiertos.

Caminos bloqueados que descubren nuevos caminos.

En mi país, Argentina, es habitual encontrar dificultades para transitar por rutas y caminos. A veces por razones meteorológicas (crecidas de ríos, nevadas intensas), a veces por algún derrumbe en zonas de montaña; otras veces por corte de circulación por reclamos sociales. Y estos obstáculos al camino, me han llevado a reflexionar sobre nuestros senderos internos, personales y los bloqueos que pueden aparecer para transitarlos metafóricamente.

Para acompañar estas reflexiones me acompaña Loreena Mackenitt con su tema Full Circle.

Cuando ocurre algo de lo mencionado, imprevistamente se hace imposible transitar por la ruta que se había planeado. Y entonces,
quienes estaban en camino por esa ruta, sin mediar alertas, se ven impedidos de alcanzar su destino por ese camino. Tal vez era un viaje corto y  habían salido sin equipaje ni dinero. Si el corte de ruta o el evento meteorológico se extiende en el tiempo, puede ser necesario tener que pasar varios días sin poder volver a su hogar, a su lugar habitual, conocido, confortable. Y, repentinamente, quienes transitaban serenamente, quedan en medio de una situación que no pueden resolver, ni controlar, ni predecir. El camino que estaban pensando recorrer, el que conocían, ya no está disponible.

Y ahí se empieza a ver de otra manera el apacible camino. Será necesario buscar otro camino, ir a otro lugar, crear nuevas estrategias de adaptación a la situación que se despliega sorpresivamente, generar nuevos vínculos, pedir ayuda, aceptar propuestas, ser creativo, ceder, agradecer.

Para volver a la ruta habrá que buscar alternativas a esos caminos cortados: llegar por agua, recorrer otra ruta, acompañarse por caravanas de autos para estar más seguros. El camino conocido quedó bloqueado: no podía utilizarse. Los otros caminos estaban ahí, pero no se los veía, no se los tuvo en cuenta hasta que no quedó bloqueado el principal.

Un hecho inesperado nos impide seguir por el camino conocido, por el habitual. Quedarse mirando la imposibilidad de seguir es una opción. Pero otra es ver la posibilidad de encontrar otros caminos que están ahí, esperando ser descubiertos. En ese nuevo trayecto, sin equipaje, con otro entorno, con miedos e incertidumbres surge la posibilidad de aprendizaje, de evolución, de despojarnos de envases y máscaras y de encontrarnos a nosotros/as mismos.

Caminos bloqueados que abren la posibilidad de muchos y fascinantes nuevos caminos.

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